Una sala llena de corazones rotos. Anne Tyler



Título original: Redhead by the Side of the Road
Editorial: Lumen
Traducción: Ana Mata Buil
Colección: Narrativa
páginas: 200
Fecha: 2021
ISBN: 9788426407931

La innata capacidad de observación de Anne Tyler, de la que ha dejado constancia en sus obras,  le proporciona una ingente cantidad de datos que le permiten  cartografiar con precisión y delicadeza  a la sociedad de su entorno señalando diferentes niveles, marcando cotas y todo ello le sirve para revelar la complejidad del comportamiento del ser humano. En esta obra y como es habitual no pretende generar ni angustia ni preocupación  sino que mediante un trabajo lento, minucioso y delicado descubre las razones por las que el individuo actual se ha olvidado de sí mismo.
Menos mal que existen personas como Tyler que además de poseer una sensibilidad esmerada son capaces de plasmar en cuatro líneas magníficamente escritas una situación ordinaria de la vida cotidiana y transmitirlo de forma amena y relajada para  incidir plenamente en el corazón de los lectores. Es envidiable la facilidad con la que convierte una existencia,  con tan pocos alicientes y nulas perspectivas, en una historia tan interesante. Y así como  quien no quiere la cosa consigue con una precisión esquemática que lo ordinario se convierta en relevante.
El bueno de Micah ya tiene un buen tramo del camino recorrido. A sus cuarenta ya ha conseguido llenar la mochila de vacíos. La juventud, si la tuvo, ha quedado olvidada; sus novias han ido dejándolo por insulso o por su evidente falta de motivaciones; dejó su trabajo en una empresa técnica por el mantenimiento de un edificio de apartamentos a cambio de una vivienda cutre en un sótano y un sueldecillo. Complementa su economía ayudando a los inexpertos a resolver sus problemas con el ordenador: que si he perdido los archivos, que si no recuerdo la clave, que si se me ha colgado el ordenador, etc. y echarles una mano a los inquilinos necesitados.
La relación con su novia Cass lleva el mismo camino. No hay chispa o no lo parece, ausente de objetivos, de pasión e incentivos. Viven en apartamentos diferentes, se ven de vez en cuando, se han aceptado en una comodidad exenta de alicientes, pero, al menos aparentemente,  resulta cómoda, y así discurre un día que otro vendrá.
Todo se trastoca cuando a su puerta llama un chaval de 18 años que dice ser el hijo que tuvo con su novia de la universidad. Micah sin ponerse nervioso y con un derroche de habilidad ayuda a resolver un problema familiar, sin embargo su relación con Cass salta por los aires.
En estas condiciones no es de extrañar que sumido en este moderno individualismo sean la monotonía, lo habitual o, en otras palabras, la asquerosa rutina la que dirige la vida diaria, de tal manera que se da pie a que aparezca la desgana de los días repetitivos que conduce sin remedio al sin sabor de vivir, dando  lugar a un régimen de vida muy estructurado, muy anodido, preñado de horarios establecidos y relaciones fugaces de la que todo el mundo va descolgándose de forma natural no sin dejar un reguero de aflicciones en el corazón.
El libro se va cociendo el solito, fluye sin dificultad por sí mismo y va tomando forma conforme aparecen las dificultades de este hombre tan insípido o con la cara que se le queda con las evidencias ante las que le pone la vida. Sin embargo las novedades imprevistas que le acorralan dejan caer por el camino esas frases sencillas e iluminadoras del sentido común que no parece que tengan fuerza alguna pero que golpean a Micah en el centro del pecho y empieza a tambalearse dentro de su insignificancia y dejadez. Las dudas se dejan sentir, pero ¿qué le pasa por la cabeza a un hombre tan obtuso, tan limitado tan cerrado? ¿ cómo afrontar un porvenir sin aliciente alguno que le despierte algo nuevo en su interior? ¿ cómo puede dejarse ir al ritmo que marca la odiosa realidad?.
Una amena narrativa que con dosis calculadas de humor profundiza en la vida cartesiana de Micah perfectamente estructurada para que la descripción de cada una de sus manías sirva para evidenciar su falta de sentimientos hasta dejar su corazón a la intemperie, roto y necesitado de compañía. Pero de la misma manera que el mensaje está claro no se puede dejar tirado a un ser que todo lo que necesita son unos brazos que lo acojan con amor.
Una lectura sencilla, amable, simpática que deja muy buenos recuerdos.

Anne Tyler. Nació el 25 de octubre de 1941 en Minneapolis, USA. Se licenció en Lengua y Literatura rusa en la Universidad de Columbia. Quizá su educación cuáquera la ha mantenido en silencio y alejada de los medios. Trabajó como bibliotecaria en Maryland y pronto empezó su trabajo como escritora.

Otras obras

El hilo azul
El hombre que dijo adiós
La brújula de Noé
Propios y extraños
El matrimonio amateur
Cuando eramos mayores
Casi un santo
El baile del reloj
Ejercicios respiratorios
El turista accidental
Reunión en el restaurante nostalgia
El tránsito de Morgan
Buscando a Caleb

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s