El amigo americano. Patricia Highsmith



Título original: Ripley’s game
Traducción: Jordi Beltrán
Editorial: Anagrama
Colección: Panorama de narrativas
Fecha: 2006
páginas: 320
ISBN: 9788433978172

Se han cumplido cien años del nacimiento de Patricia Highsmith y a falta de la fiesta de cumpleaños que se hubiera merecido qué mejor que dedicar el tiempo correspondiente a leer alguna obra suya, por ejemplo una aventura de Ripley.
La novela negra ha evolucionado por un camino muy impresionista, asesinatos en cadena, acción trepidante, investigadores heroicos, un escenario muy llamativo que choca frontalmente con el legado de Patricia Highsmit. Sus novelas no se abordan desde la perspectiva de la acción ni siquiera de una investigación policíaca más o menos agobiante sino que  se centran en los personajes, auténticos ejes de la trama y centros inequívocos del interés del relato no solo por su propia personalidad sino por su respuesta ante los peliagudos bretes en que los envuelve su creadora.
En este caso emplea una fórmula práctica para demostrar que se acude con facilidad a la complicidad con uno mismo para encontrar la puerta de salida a los agobios que generan los temores que surgen en la vida cotidiana y que dan paso a las cobardías que nos derrotan un día sí y otro también. Es la disposición con que el ser humano adapta la moralidad de sus actos para autojustificar un comportamiento que nunca hubiera aceptado,  hasta el punto en que parece obligarnos a plantearnos si nosotros seríamos capaces de imitar tal conducta o lo que es lo mismo, que todos tenemos un precio.
Tom Ripley  vive plácidamente con su encantadora esposa en una cómoda mansión en un pueblecito a las afueras de París, sin intenciones pecaminosas a la vista, pintando cuadros aunque con una dedicación escasa. Cuando su amigo Reeves le pide ayuda para eliminar en Hamburgo a dos mafiosos que amenazan a su negocio del juego rápidamente rechaza el encargo y se niega a participar en ningún trabajo de tal índole. Sin embargo poco más tarde le sugiere que trate de convencer a Jonathan Trevanny para que ejecute el trabajo. Es este un pacífico ciudadano, humilde, honesto, centrado en su aburrido trabajo, enmarcar cuadros, y a una vida familiar sincera, pero aquejado de una leucemia galopante que le asegura un futuro bastante negro.
Ripley piensa que una buena cantidad de dinero obrará el milagro pues, al fin y al cabo, matar a mafiosos no es algo malo en sí mismo y en cambio el dinero puede ser la solución para su mujer e hijo cuando el fallezca.  Al no ser un profesional la cosa se lía un tanto y cómo no Tom Ripley tiene que acudir su ayuda. Sin embargo lo importante no es tanto el resultado del trabajo entre matones sino evitar que todo ello no resulte en algún contratiempo para la vida muelle que ha conseguido disfrutar el amigo Tom. Sus habilidades son muchas, su falta de moral incalculable, pero hasta el final no sabremos si serán suficientes para conseguir su propósito.
Un planteamiento muy interesante el que se monta la autora en el que su pupilo Tom hará de director de escena para manejar los hilos de la trama a su antojo y para su diversión o beneficio. Lo primero es crear una necesidad o dicho de otra manera un trabajillo delicado y peligroso, se busca y encuentra a un ejecutor que no tenga nada que ver con unos y otros. Un pobre hombre angustiado por el futuro de su familia cuyos dogmas morales se derrumban sin resistencia aparente. Y por último un maestro del embrollo y la manipulación sin principios morales y con una gran frialdad para actuar si es necesario. El desarrollo del juego inventado por Ripley se desarrolla tal y como el ha establecido.
El ataque sobre Trevanny es rápido, contundente y eficaz: ¿eres capaz de sacrificarte por tu familia? ¿de verdad te preocupa su futuro cuando tú no estés? Y claro la resistencia se viene abajo con facilidad
Una estupenda novela en la que no solo abarca una historia original y muy entretenida sino que además de mantener al seductor e inmoral  Ripley en todo su esplendor  fija el meollo de la acción en la evolución de la personalidad de Jonathan. Lo desnuda con precisión, lo presenta como un hombre sin ambiciones, discreto, familiar que lleva su enfermedad con resignación con el apoyo impagable de su mujer. Lo trata de ingenuo, cándido y atolondrado por picar el anzuelo del teatro médico que se pone con rapidez inusitada a su disposición. Le da la vuelta a sus convicciones morales convenciéndose a sí mismo de que el asesinato no tiene mayor importancia por tratarse de mafiosos. Y por último lo tilda de ignorante por no ver cómo el engaño va a incidir en su familia. Y en el palco principal Ripley con su sonrisa inalterable.
No es de extrañar que las novelas de esta mujer hayan captado la atención de los entusiastas del cine llevando varias de sus obras a la pantalla grande.

Patricia Highsmith. Nacida el 21 de enero de 1919 en Forth Worth, Estados Unidos, murió el 4 de febrero de 1995 e Locarno, Suiza. Se graduó en el Bernard College donde estudió Literatura Inglesa, Latín y Griego. Aunque se distinguió siempre por sus novelas de suspense también escribió relatos y cuentos. A partir de 1963 vivió en Europa donde obtuvo un reconocimiento muy superior al recibido en Estados Unidos.

Otras obras:
El talento de mr. Ripley
Tras los pasos de Ripley
La máscara de Ripley
El amigo americano
Ripley en peligropatricia 01
Extraños en el tren
Carol
Mar de fondo
Fuego para los vivos
Ese dulce mal
Suspense
El diario de Edith
El grito de la lechuza
Las dos caras de enero

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