El asesinato de Roger Ackroyd. Agatha Christie


Título original: The Murder of Roger Ackroyd
Traducción: G. Bernard de Ferrer
Editorial: RBA
Prólogo: Soledad Puértolas
Fecha: 2007
páginas: 253
ISBN: 9788479015435

En el amplio catálogo de obras de Agatha el sujeto que figura en lugar predominante es el razonamiento, la deducción, el análisis de múltiples pistas decisivas para resolver una investigación pero que, a la postre,  resultan equivocadas aunque, indudablemente, había que analizarlas en detalle. Una investigación que se desarrollará entre diferentes personajes que encarnan un amplio abanico de turbulencias del alma. Todo ello ambientado en un escenario que no hace falta imaginárselo porque maneja eficazmente su capacidad para crear un mundo y hacerlo creíble.
Ya sabemos y se agradece, que Agatha no precise de héroes, de investigadores traumatizados por su pasado inconfesable, que el consumo de alcohol en sus obras se limita al meramente social y desde luego no abunda la sangre sino que sus asesinatos son precisos y poco escandalosos y sin embargo, con la habilidad de quien sabe poner cada nota en su sitio, demuestra que es una maestra en mantener el encantamiento y la seducción narrativa  Y el asesinato de hoy es espectacular desde su inicio hasta el final.
En King’s Abbot, un pequeño pueblo de la campiña inglesa, el dr. Sheppard cuida de sus vecinos desde toda la vida. No solo conoce su salud sino también los pequeños secretos de sus vidas rutinarias. De ahí su sorpresa cuando le reclaman con urgencia de la mansión del acaudalado Roger Ackroyd y lo encuentra muerto. Una antigua daga tunecina de su propia colección se encuentra diligentemente incrustada en su cuello con claros efectos perniciosos. La causa de la muerte no exige ningún ejercicio de adivinación. Otra cosa será encontrar al causante de tan ominosa acción pues son varios los personajes que se encontraban en la casa en ese momento, su hija, su segunda esposa, el ama de llaves, la camarera, el mayordomo, el secretario y otros que andan por los alrededores como su hijastro y que también tendrían que explicarse.
La hermana de Sheppard, Caroline, le pincha continuamente para que agilice su mente pues le demuestra que ella, sin necesidad de salir de casa, se entera de todo lo que sucede en el pueblo y está segura que esta muerte está relacionada con el suicidio de mrs. Ferrari, quien, también está segura, envenenó a su marido.
Por suerte mr. Poirot ha decidido jubilarse y retirarse a vivir en ese tranquilo lugar cultivando calabacines en su huerto. Y aunque en principio se niega, la curiosidad y el gusanillo profesional le deciden a investigar la muerte de Roger Ackroyd y toma como confidente y ayudante al propio Sheppard. Así que el asesino ya no tiene escapatoria.
Asesinato, chantaje, suicidio, envenenamiento, diversos métodos delictivos que caben en esta rica ficción y dan pie a todo tipo de giros repentinos que desde luego sorprenden, elevan el atractivo de la narración y abren puertas a  posibilidades insospechadas.
Poirot toma las riendas de la investigación  con su acostumbrada arrogancia y vanidad, sin complejos, dispuesto a presumir  de la especial actividad de sus neuronas que le permiten razonar mejor que nadie y ver los detalles determinantes donde otros no los ven. Uno a uno, con cierta parsimonia, porque la velocidad es directamente proporcional al olvido, y con una seguridad un tanto altanera descubre los motivos del particular comportamiento de cada uno de los sospechosos. Ritmo pausado para un trabajo delicado, exhaustivo y absorbente que no permite descubrir al asesino hasta la última línea.
La impresión que causa el final obliga al lector a recapitular y refrescar toda la historia para comprender y reconocer la sutilidad empleada por Agatha Christie para llevarlo despistado e ilusionado hasta el final.
La autora engarza fácilmente toda la trama en un ambiente rural con la inestimable colaboración de unos personajes que añaden sentido a lo narrado a la vez que transmite la atmósfera social habitual en un pueblo pequeño donde todo el mundo se conoce, las idas y venidas de los lugareños e incluso cómo funcionan sus ancestrales y sólidas redes de comunicación.
Sencilla, ágil, muy bien elaborada y con una sólida estructura, lo clásico en una escritora que domina la materia y sabe perfectamente que lo que prima es la trama y todos los equívocos necesarios para atenazar al lector con la curiosidad que le lleva de un sitio a otro pero siempre pegado al sillón de lectura libre de cualquier impedimento externo.

Agatha Christie, nació el quince de septiembre de 1890 en Torquay y murió el doce de enero de 1976 en Wallingford, Reino Unido. Fue enfermera durante la primera guerra mundial. Escritora reconocida de novela policiaca y también autora de cuentos y obras de teatro. Creadora de personajes tan populares como Hércules Poirot y Mrs. Marple. Adoptó el seudónimo de Mary Westmacott para escribir novela romántica.

Otras obrasAgatha_christie
Diez negritos
Asesinato de Roger Ackroyd
Asesinato en el Orient Express
Tres ratones ciegos
Muerte en el Nilo
Matar es fácil
El misterio de la guía de ferrocarriles
Un cadáver en la biblioteca
La muerte visita al dentista
Muerte en Mesopotamia

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