Un día volveré. Juan Marsé



Editorial: Lumen
Fecha: 2009
páginas: 448
ISBN: 9788426417251

No admite dudas que un título como este es el claro presagio de una amenaza: venganza. Sin embargo suposición y error hacen feliz pareja y conociendo a Juan Marsé habrá que esperar algo más que un simple ajuste de cuentas. Narrador de la ciudad y sus entresijos, de su Barcelona, o  más concretamente narrador del barrio, de los callejeos y las pandillas o de los clanes, o mejor dicho estupendo trovador de las historias siempre inventadas que componen  las leyendas urbanas que dan personalidad propia a cada barrio. Con estos ingredientes la intriga, el interés y el entretenimiento esta garantizado y no exento de un mejor conocimiento de las vida en los barrios obreros de la ciudad en la larga, interminable, postguerra.
A sus dieciocho años Nestor esta ansioso, no solo le pueden las ganas de boxear para emular a su tío Jan sino que éste está a punto de volver al barrio tras trece años encarcelado y seguro que va a montar una buena. En su juventud, allá por los años treinta del siglo pasado, Jan estropeó sus buenas maneras para el boxeo, se hizo anarquista y mamporrero y acabó enchironado por atracador de bancos. En el último trabajo, aunque no está nada claro, los compinches lo dejaron tirado. Sin embargo, aunque sabemos que la cárcel no reforma, en este caso es evidente que le ha supuesto una fuerte inyección en vena de una dosis completa y permanente de valium. No quiere líos. Se basta con sus puños para arreglar unos pequeños detalles que se habían generado aprovechando su ausencia, pero nada más. Quiere un trabajo y punto. No sufre por su futuro, ni le incomoda la prostitución de su hermosa cuñada, Bibiana, ni acude a los llamados de sus excolegas.
A pesar de su pasado consigue ejercer de vigilante nocturno de la casa del juez Klein, antiguo carnicero del nuevo régimen y actualmente descerebrado por un accidente de tráfico y alcohol a porrillo lo que le convierte en su guardaespaldas. ¡quien lo iba a decir Jan cuidando con esmero a su antiguo enemigo!!! y ahí, la vida se encargará de darle solución a su apatía mientras Nestor seguirá su camino con la decepción a cuestas.
Marsé hace una perfecta lectura de una de esas leyendas que marcan a los barrios encuadrándola con eficacia en un  mundo tan real como ilusorio de aquellos años en que la guerra ya empezaba  a olvidarse pero sus habitantes perdedores en todo todavía alentaban esperanzas de recuperar el orgullo que les aplastaron.
Un compañero de la pandilla de Néstor, testigo privilegiado, actúa de narrador del mundo que le rodea con objetividad y haciendo gala de una amplia visibilidad. Cuenta la vida del barrio con sencillez y cercanía hasta el punto que la misma historia, por pueril, trasnochada y peliculera que parezca, adquiere tintes de veracidad.
Cautiva el relato tan bien llevado por ese narrador infiltrado por su manera de alternar los detalles, las anécdotas y los análisis y de dominar el suspense generado entre las ilusiones y la realidad. Domina el tiempo  de unos personajes movidos por necesidades acuciantes y a la vez sabe encajar con todo detalle un pasado que los ilusionó y elucubrar sobre la memoria, la supervivencia tras la derrota, la violencia y la ausencia de fuerzas para resarcirse. Una forma de narrar solvente y clara que dentro de su sencillez apela a la imaginación y a la pasión para exponer la discrepancia entre sueños y realidad y el desánimo ante el fallo de expectativas ilusas.
Un campo demasiado vasto y no menos sombrío, incluso desesperado y por lo tanto arriesgado que el autor  sabe manejar con pasión y solvencia aprovechando las mejores posibilidades de su habilidad narrativa. Su posicionamiento ante el aplastamiento y degradación de todos aquellos perdedores, humillados y apartados socialmente es tan claro que no ha podido ejercer la escritura de otra manera que para darles luz y acercarlos al resto de la sociedad.
Resulta ejemplar el combate entre el entusiasmo y los sueños de Néstor y el pragmatismo de un Jan que esconde la pena, pues sabe que explotar ya no sirve, del hombre vencido, amaestrado, embalsamado que sabía que el pasado se había ido definitivamente. Ahora solo intentaba mantenerse en pie. Unas páginas que describen las semanas previas al derrumbe final, un racimo de vidas corrientes con sus afanes, sus angustias, sus fulgores cotidianos con la necesidad de paz arrebatada por la catástrofe.
Novela que se encuadra dentro de su prosa visceral, huérfana de vulgaridades y plena de convencimiento, relator y cronista que nos acerca a una ciudad más real, mas convencional con sus fuertes diferencias sociales y alejada de la petulancia y engreimiento que ejercen las clases burguesas.

Juán Marsé. Nacido en Barcelona el ocho de enero de 1933. Lo suyo no fueron los estudios por lo que se inició en el mundo del trabajo como aprendiz de joyero. Entró en la literatura con diversas colaboraciones en la revista Insula. El periodo de 1959 a 1962 lo pasó en París y a su vuelta a Barcelona se dedicó de lleno a la escritura. Ha recibido numerosos premios destacando el Cervantes en 2008.

Otras obras
La muchacha de las bragas de orojuan marsé
Si te dicen que caí
Buenas tardes con Teresa
Encerrados en un solo juguete
Esta cara de la luna
El embrujo de Shanghai
Un día volveré
El amante bilingüe
Ronda del Guinardó
Rabos de lagartija
Canciones de amor en Lolita’s Club
Caligrafía de los sueños
Noticias felices en aviones de papel
Esa puta tan distinguida

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s