El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo. Irene Vallejo



Editorial: Siruela
Colección: Biblioteca de Ensayo
Fecha: 2019
Páginas: 452
ISBN: 9788417860790

La Historia, esa señorona que ha sido testigo imperturbable de los acontecimientos que han conducido al Homo Sapiens hasta aquí, ejerce en su dorado aposento de notario o mejor dicho de registro de todo aquello que los siglos han ido gestando. Ahí,  escarbando en cada detalle, ha ido Irene Vallejo construyendo su extenso conocimiento, documentándose ampliamente para, ahora, contarnos la historia del libro. Porque más que un ensayo sus líneas esconden un precioso cuento que entretiene y emociona mientras narra la increíble singladura que ha supuesto transformar la oralidad de nuestros ancestros en escritura, inventar el libro como eje de la comunicación hasta que, con el devenir de los tiempos, se ha convertido en algo esencial.
Una larga, apasionante y formativa aventura que discurre a lo largo de treinta fecundos siglos y que reclama nuestra atención desde el primer momento a tenor de la facilidad de escritura de la autora pero en especial por la extensa información y detalle que maneja desde un principio.
Por un lado el relato crece enganchado a la evolución del propio soporte de la escritura. Cómo aparecen nuevos materiales que van consolidando su existencia aun a pesar de su dificultad no solo para guardarlos sino para hacerlo de una forma organizada en inimaginables bibliotecas. Por otro aviva la inquietud y el asombro por las  enormes dificultades, catástrofes, guerras e incluso envidia que tantos tesoros tuvieron que superar para llegar hasta esta orilla.
¿Quién le iba a decir al  padre Nilo que los juncos de sus orillas serían los pioneros de semejante hazaña?, ¿Pero claro, para escribir, alguien tendría que inventar el abecedario, digo yo?, ¿por qué a Alejandro se le ocurrió crear una ciudad como Alejandría? ¿como es que desaparecida su biblioteca hace tanto tiempo sigue siendo admirada?, ¿cómo es que aquello que se escribió sobre un material perecedero ha llegado hasta nuestros días?, ¿quién ha participado en esta odisea?, en fin damas y caballeros, pasen y lean que Irene Vallejo nos lo ha puesto fácil.
Los diferentes modos en que se expresa y su alternancia aleatoria no sólo no exigen ningún esfuerzo al lector sino que facilitan la lectura pues la clase magistral se diluye con elegancia con  las frecuentes opiniones vertidas en el momento adecuado para conquistar al lector con hechos y documentos  históricos, así como con las frecuentes citas  a los autores de peso en el concierto mundial histórico, literario y ensayista.
La soltura que emana el texto y la facilidad con la que mantiene vivo el guión, a pesar de cierto desorden cronológico, probablemente calculado y manejado con maña jocosa, elimina la posibilidad de caer en un discurso elitista y aburrido.
Se permite incluir a los clásicos como personajes decisivos en sabia argumentación, pero sin encumbrarlos. En su voz pierden el trono estelar junto a los dioses para darles el lugar  que, como maestros imprescindibles, deben de ocupar permanentemente en el presente sin perder por ello sus virtudes pero conociendo  también sus defectos.
Atrevida en sus opiniones es capaz de extraer similitudes entre el pasado y el presente para encauzar el futuro que se abre ante nosotros forzando a la reflexión, aunque en ocasiones sus argumentaciones sean más bien fruto de su entusiasmo por los libros, por los clásicos, por la transmisión del conocimiento, por la increíble gesta libro, que de un planteamiento estrictamente académico y racional.
Con ello el relato se enriquece pues le aporta vivencias, entusiasmo, puntos de vista, ciertos momentos de misterio que contribuyen a mantener viva esa aventura en que ha transformado el viaje del libro a lo largo de los siglos.
Una historia en la que participan sin descanso y en las diversas formas que la vivieron, personajes imprescindibles que difícilmente tendrán el reconocimiento que se merecen, copistas, bibliotecarios, monges, traductores, viajeros, libreros sin los que todos estos tesoros no hubieran llegado a nuestros días.
Irene ha combinado muy bien la pasión por los libros y el interés por el mundo de los clásicos aportándole tanto viveza como cercanía, provocando la reflexión sobre la actualidad del mundo clásico, una reivindicación en toda regla de las humanidades como receta perfecta e inestimable para lograr el entendimiento en el mundo actual.
Una lectura  ilustrativa a la vez que agradable que constituye un sorprendente entretenimiento.

Irene Vallejo, nació en Zaragoza en 1979. Se licenció en Filología Clásica en la Universidad de Zaragoza y concluyó en doctorado en la de Florencia. Colabora en periódicos como Heraldo de Aragón y El País.
Otras obras

El silbido del arquero
Alguien habló de nosotros
La luz sepultada

El inventor de viajes
La leyenda de las mareas mansas

Un pensamiento en “El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo. Irene Vallejo

  1. Leer la crítica de una autora zaragozana llevada a cabo por un sabio aragonés, Meler Larrosa (1949-3000), es un lujo que solo podemos disfrutar sus amigos y entusiastas. ¡ Gracias Meler ! nos enriqueces en cualquier lugar recóndito del mundo y, en este caso, en la capital de Aragón.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s