El cuento número trece. Diane Setterfield



Título original: The Thirteenth Tale
Traducción: Matilde Fernández
Editorial: DEBOLSILLO
Colección: Best Sellers 026200
Fecha: 2011
páginas: 480
ISBN: 9788499088068

Vida Winter, escritora de fama reconocida, ha dejado para el final de su vida  el misterioso cuento número trece que en su día quedó pendiente de escribir desatando cierta ansiedad entre sus seguidores. Ella misma ha creado, a lo largo de su vida, un cierto revuelo con el mundo de las letras gracias a los frecuentes desplantes y chismorreos que ha difundido. Lo que le ha servido para mantener bien guardada una historia procelosa, controvertida y difícil de entender: su vida. Pero qué sería de los secretos si no se contaran. Ha llegado el momento de que este  deje de serlo.
Sin embargo su delicado estado de salud, su mala leche congénita unida a la falta de ganas que le provoca su enfermedad la lleva a contratar a alguien que, en su opinión sepa escribir. La elegida resulta ser Margaret Lea, a quien la experiencia y dedicación de un padre librero la ha convertido en una amante de los libros. Su corta experiencia como escritora no ha sido óbice para que haya cautivado a Vida Winter tras leer su excelente biografía sobre unos famosos gemelos.
Una vida revestida de fuertes lagunas, misterios y enigmas que irán aclarándose conforme el relato vaya tomando cuerpo. Sin embargo no resulta fácil aceptar y cumplir la única condición que ha puesto Margaret. Solo admite trabajar conociendo la verdad, nada de invenciones ni cuentos pachangueros. Esta, a su vez, dará paso a aspectos de su propia vida que en algún momento pasan por delante de la historia principal. También posee su secreto, una intranquilidad que le pone contra las cuerdas pues afecta con sutileza a su propia identidad y que reclama saber cuales han sido los aspectos de su vida que la han alejado de su madre.
Una primera parte  muy esperanzadora, lanzando semillas que prometen generar una buena composición. Tanto la idea inicial como la misma presentación al igual que el estilo que esgrime la autora auguran un rato de lectura estimulante. Un texto capaz de arrastrar al lector por entre los interrogantes que surgen de un secreto guardado a lo largo de los años y que su aclaración se presenta como un ejercicio sugerente. Pero conforme se van superando etapas  se torna un tanto farragoso, quizá excesivamente misterioso e increíble con lo que la idea inicial se va desmontando poco a poco. Además  las frecuentes alusiones a Jane Eyre, Cumbres borrascosas y algún otro clásico desvían la atención sugiriendo que muchas partes de la narración más parecen una imitación.
Para Margaret el conocimiento de tantos interrogantes que se presentan en una familia tan poco convencional le resultan un acicate a su propia situación personal pues, de la misma manera que necesita comprender lo que le cuentan para poder rehacer y explicar toda una vida mantenida en la oscuridad, es obligatorio que resuelva las dudas que atenazan su identidad y de esa forma comprender su entorno como un asunto clave para discernir su porvenir. Con esta mezcla de adversidades consigue la autora darle un nuevo impulso a la narración.
Todo ello no evita que el  lector queda un tanto ofuscado ante la necesidad de interpretar las correrías de Vida y las tensiones de Margaret  bajo la perspectiva de la  estrategia narrativa que sigue la autora, que se decanta por la ruta de  los deseos más que de las confesiones.
A pesar de ello, de todas estas limitaciones que solo han servido para alejarse del objetivo buscado, la buena  narrativa que maneja la autora permite mantener un ritmo muy ajustado y con él seducir  al  lector hasta un final especial que no sorprende pero resulta  muy emotivo.
En resumen, lectura fácil e interesante pero cuya intriga tiene fuertes altibajos, buen intento, con estilo agradable y sobretodo prometedor para escribir una historia que hubiera podido dar más de sí.

Diane Setterfield nació el veintidós de agosto de 1964 en Berkshire, Inglaterra. Se graduó en Literatura Francesa en la universidad de Bristol. Trabajó en la enseñanza hasta que en la década de los 90 decidió dedicarse exclusivamente a la escritura.

otras obras

El hombre que perseguía al tiempo
Érase una vez en la taberna de Swan

 

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