Nubosidad variable. Carmen Martín Gaite



Editorial: Anagrama
Colección: Compactos
Fecha: 2006
Páginas: 432
ISBN: 9788433978219

La amistad, especialmente la engendrada en la juventud, presenta unos lazos poderosos que ni siquiera la erosión del tiempo será capaz de debilitar por lo que será sencillo y reconfortante devolverlos a la superficie. Un sentimiento que parece ser el hilo conductor de esta estupenda novela pero que resulta ser la escusa o la herramienta de la que se vale Carmen Martín Gaite para confeccionar el análisis profundo, sincero y valiente de dos mujeres, ya veteranas, que muestran su insatisfacción desde el agujero en el que han caído sus vidas. Un precioso canto al alma femenina. Feminismo puro, alejado del de pandereta que tan fácilmente arrasa en estos tiempos, tan superficial como populista.
Sofía y Mariana, tras un encuentro casual después de un paréntesis de treinta años, sienten la alegría de recuperar aquella íntima amistad de adolescentes que un día rompió un primer amor.
Mariana está perdida en el laberinto que supone su notable racionalidad sin la fuerza y la decisión emocional que se requiere para dirigir los pasos por el sendero que recomienda aquella. La pantalla de seguridad que el éxito profesional le ofrece y la protege del gusanillo interior que la acosa se ha desmoronado.
Sofía sufre un matrimonio roto acompañado de los vividores que tiene por hijos. Pero no por eso pierde el norte sino que mantiene la frescura de ánimo para ejercer una critica social a su entorno. Se resiste a quedar excluida, condenada a vivir entre penumbras. Ella dispone, apoyada en su espíritu soñador, de su habilidad con la escritura con la que refleja el desencanto que acontece al descubrir un mundo de apariencias.
En ambos casos la autora ha sembrado un ambiente  de soledad, fracaso y amargura que envuelve a las dos amigas en un relato recio y sombrío pero al que sabe concederle un poso de esperanza que contribuya al renacer de dos vidas que tienen un gran camino por delante.
Resulta original el método empleado  para desarrollar esta historia. Ambas mujeres se escriben si descanso una serie de cartas, que se quedarán en el cajón, con la esperanza de que un día lleguen a las manos deseadas. La alternancia de las narradoras va componiendo paso a paso, el análisis interior de cada una de ellas, entremezclando recuerdos que vuelven como la primavera y vivencias pasadas con la situación personal del momento, para entender la vida sin los condicionantes habituales y recomponer el propio yo con dignidad, orgullo y valentía.
Una curiosa forma de asistir a la confesión íntima de dos espíritus inquietos. Dos versiones de la lucha femenina que convergen sin remedio en una amistad reconstruida a través de la literatura. No es otra cosa que la impresionante carrera de reflexión paulatina, continua y concienzuda que hacen las dos damas en busca de un pasadizo hacia la claridad de una nueva vida. Una forma de erradicar todo lo que, indefectiblemente,  constituía una limitación, un obstáculo injusto.
Martín Gaite engarza un puzzle exuberante de diálogos excitantes, de monólogos sinceros, de complicidad, de inestabilidad neuronal,  en un escenario apropiado a la marabunta de emociones, desde un estruendoso Madrid al paraíso playero de Cádiz.
Una prosa deslumbrante para tratar con contundencia el alma femenina y la contribución de las apariencias a la disposición ante  la vida . Una prosa seria que a ratos obliga a detenerse para paladear la expresión literaria al servicio del argumento. Una prosa sugerente para realzar una explosión de sentimientos y situaciones que seducen. Por lo tanto una lectura que compensa con creces el esfuerzo que necesita.

 

Carmen Martín Gaite nació en Salamanca el ocho de diciembre de 1925 y murió en Madrid el veintitrés de julio del 2000. Obtuvo la licenciatura en Filología Románica por la Universidad de Salamanca. Trabajó como redactora en diversos medios destacando su labor en Diario 16. Como escritora publicó novela, poesía y teatro. Recibió, entre otros,  el premio Príncipe de Asturias en 1988, el Nadal en 1957 y el Nacional de  las Letras Españolas en 1998.

Otras obras

Entre visillos
El cuarto de atrás
Lo raro es vivir
Los parentescos
Ritmo lento
Retahílas
Irse de casa
Fragmentos de interior
La reina de las nieves

 

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