Solar. Ian McEwan



Título original: Solar
Traducción: Jesús Zulaika
Editorial: Anagrama
Colección: Panorama de Narrativas
Fecha: 2011
páginas: 360
ISBN: 9788433975553

Es muy frecuente que a las personas que han adquirido un gran prestigio por su labor profesional sea artística, científica o industrial, se les conceda una altitud de miras, unos valores ejemplares y un comportamiento ético modélico. Error flagrante, otra suposición que, como casi todas, es falsa. Sin embargo, Ian McEwan se apoya en  un personaje de estas características, define un auténtico personaje de novela, caótico y deleznable,  para equiparar su egoísmo y su capacidad de autodestrucción con el desastre al que se ve encaminada sin escapatoria visible nuestra existencia en este mundo por la falta de atención que se presta a la amenaza del calentamiento global. Una amenaza que ya no es tal sino una realidad que ha llegado para quedarse.
A sus cincuenta años, Michael Beard, mujeriego, bebedor, egoísta y pusilámine, está sorprendido, no comprende la reacción de su quinta esposa, quien al descubrir su nueva infidelidad no se achanta sino que  le paga con la misma moneda. No le dice ni pío y ya se ha encamado con el muchachote que hace los arreglos de casa y si no quieres taza pues taza y media y se lía con Tom, uno de los estudiantes al que Michael le dirige la tesis. Tampoco profesionalmente se puede decir que sea un dechado de virtudes pues vive apoltronado en el magistral sillón que representa haber sido galardonado con el Premio Nobel de Física. Ni corto ni perezoso empieza una aventura técnica y tras apropiarse, como todo jefe, pues no hay ninguno bueno, de las ideas del doctorando Tom se vuelca en la promoción de un sistema de generación de energía que cambiará el mundo.
Narración dividida en tres partes, tres momentos claves en la vida de este eminente físico que parece dedicar lo mejor de sí mismo a destruir su vida. Una parodia que está salpicada de grandes momentos de humor mediante unas escenas tan hilarantes como repulsivas, con las que se llama  la atención del lector.
El autor hace gala de su saber no solo por el buen sentido literario y la intachable narrativa que gasta sino que además muestra su soberbio conocimiento científico, la capacidad para el análisis de la sociedad y la creatividad necesaria para dotarla de una intriga interesante. A lo que hay que añadir la perspicacia para combinar todo ello y generar una historia creíble dentro del histrionismo que reina en su desarrollo hasta llegar a un final intachable pero demoledor.
En el plano crítico se resalta con cierta brutalidad derivada de la falta de esperanza, la facilidad con la que triunfa hoy la mentira, la apropiación indebida, la infidelidad, el engaño frente a los valores clásicos como el esfuerzo, la ética, la fuerza de voluntad y tantas otras.
Con mayúsculas saca los colores de esta sociedad desinteresada de los problemas generales en aras de lo propio y del resultado inmediato. Una  consecuencia clara del crecimiento exponencial de algo tan negativo como es el egoísmo o el bienestar inmediato. Ni,  por supuesto, pasa inadvertido el toque de atención al mundo científico ante la ambigua respuesta que se está dando al evidente y destructor cambio climático.
Peca de algo obtusa y aburrida en los pasajes científicos, innecesarios para el desarrollo del tema y difícilmente manejables por el común de los lectores, por lo que se tiende al aburrimiento por exceso de datos y precisa de un esfuerzo para continuar la lectura de una propuesta tan interesante y tan jocosamente tratada.
Un Ian McEwan tan ingenioso, lúcido e irónico como acostumbra para lanzar una llamada de atención, aunque , creo, poco eficaz, que despierte  una conciencia común imprescindible en el mundo de la globalización para atacar problemas que afectan a todos por igual.
Relato agudo y certero en el que se detalla una crónica muy preocupante de la realidad social contemporánea en la que no se escapan ni las ruines  rencillas académicas ni las escasas y ambiguas políticas medioambientales y, lo mas preocupante, donde la ciudadanía parece obstinada en dejarse arrastrar por la consigna de no mirar lo que tenemos delante de nuestros ojos.

 

Ian McEwan nacido en Aldershot, Inglaterra, el 21 de junio de 1948. Se licenció en Literatura en la universidad de Sussex. Premio Booker 1998 (Amsterdan), Premio Jerusalem, Premio Somerset Maugham.

Otras obras
El jardín de cemento
El placer del viajero
Niños en el tiempo
El inocente
La ley del menor
Los perros negros
Amor perdurable
Expiación
Sábado
Cáscara de nuez
Chesil Beach
Solar
Amsterdam       . Premio Booker 1999
Operación Dulce

 

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