La única historia. Julian Barnes


Título original: The only history
Traducción: Jaime Zulaika
Editorial: Anagrama
Colección: Panorama de Narrativas
Fecha: 2019
páginas: 240
ISBN: 9788433980243

Amor, irracional como siempre, o locura de amor que ni ve, ni oye, ni percibe otra cosa que no sea el objeto de su pasión. Amor y sufrimiento, dos sentimientos que van siempre de la mano, son inseparables. Pero después del amor qué queda, los recuerdos, sinceros, tristes o interesados, hipócritas tal vez. ¿Y qué decir de los participantes? Todo ello configura  un campo de trabajo inagotable en el que Julian Barnes se desenvuelve como pez en el agua. No es ningún secreto que le gusta deambular por los vericuetos del amor y, de nuevo, persiste en investigar modos y formas, deleites y decepciones para canalizar las respuestas  que traten de explicar la naturaleza del ser humano,  cómo cambian estos sentimientos o cómo se justifica el cambio de los sentimientos.
Estamos ante una narración tensa por momentos que contiene una fina expresividad amorosa. Una historia intrépida, simpática a ratos, inteligente en su planteamiento, dolorosa en su conclusión. Trabajo que exprime la memoria sin cuestionarla en fuerte contraste con la tesis de “el sentido de un final” en el que se  defiende la debilidad de la memoria siempre dispuesta a satisfacer la conciencia del sujeto.
Paul, ya en la vejez, cuenta su historia de amor. A los diecinueve años conoció en el club de tenis a Susan  quien disfruta de sus cuarenta y tantos, casada y con dos hijas como Paul. Amor sincero que nace poco a poco de forma sólida y persistente hasta el punto de que ambos, de acuerdo e indiferentes al rechazo social provocado, se marchan a vivir juntos. Las dificultades no tardan en aparecer pero no por motivos económicos sino por el abandono personal de Susan que trata de solventar con la bebida. Problema que Paul no sabe encarar aunque ahora en la distancia del tiempo trata de entender, explicarse y, por supuesto, justificarse.
Su necesidad de hablar del amor le facilita el camino para incluir en ese concienzudo análisis el relato de una relación amorosa que rompe las convenciones de una época marcada por el inicio de la revolución sexual de la década de los sesenta. Un historia valiente que como no puede ser de otra manera destila un halo pesimista.
Un amor que se puede diseccionar  en dos objetivos: para él, el camino difícil pero perfecto para salir al mundo, para madurar; para ella escapar de su anodina vida sumida en un matrimonio roto dentro de  un ambiente insustancial y burgués.
Sorprende el alegre e irresponsable desparpajo que acompaña al joven Paul. Torpe, hipócrita pero resuelto y simpático y a la postre acobardado en su desafío con un marido que no ofrece ninguna lástima sino todo lo contrario, un rechazo espontáneo ante un comportamiento misógino y violento.
La valentía queda en manos de una Susan que abandona una situación acomodada para acoger el amor del joven con los brazos abiertos, exenta de frivolidad. Se entrega sin suspicacias ni remilgos sabedora de los que hace e incluso intuyendo cual será la meta final.
Los recuerdos que van dando cuerpo a la evolución de la historia ponen de manifiesto la incomodidad que ha quedado en la conciencia de Paul por no saber responder con la misma valentía a aquella entrega plena y sin condiciones. Ahora, tan tarde ya, el remordimiento aparece y golpea sin remisión y comprueba que en la vida de todo el mundo solo existe una historia de amor.
En esas preciosas líneas, que un magnífico Barnes construye con sencillez pero con la belleza y la armonía ya tan habitual, reside un sospechoso penacho de pena que adelanta una conclusión harto dolorosa por lo que tiene de triste y de hipócrita justificación.
El autor sostiene el tono preciso para mantener el equilibrio entre la propuesta de lo difícil que es amar, las convenciones y sus impedimentos, el declive del amor y la conciencia del narrador y así hablar del amor, destripar la personalidad del narrador, alabar el alma femenina y lograr una novela creíble, interesante, contradictoria y por todo ello recomendable.

Julian Barnes, nació un dieciséis de enero de 1946. Se educó en Londres y Oxford. Ejerció como periodista y también trabajó como lexicógrafo, editor y crítico cinematográfico y traductor. Es autor de diversas novelas policiacas bajo el seudónimo de Dan Kavanagh. Ha recibido numerosos premios entre los que destaca el Booker de 2011 con la novela “El sentido de un final”.

Otras obras:

El puercoespín
Amor, etc
Metrolandia
Inglaterra, Inglaterra
El sentido de un final
El perfeccionista en la cocina
Antes de conocernos
El ruido del tiempo
Algo que declarar
Cartas desde Londres
El loro de Flaubert
Nada que temer
Mirando al sol
Una breve historia de la peluquería
Niveles de vida
Arthur & George

 

 

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