La casa de la alegría. Edith Wharton


Título original: The house of mirth
Traducción: Pilar Giralt Gorina
Editorial: Alba editorial
Colección: Clásica Maior
Fecha: 2008
páginas: 392
ISBN: 9788484283836

Wharton, haciéndole caso a su maestro H. James,  escribió con contundencia de aquello que conocía, Nueva York y el mundo cerrado y ficticio de la alta sociedad,  del rancio abolengo de principios del siglo pasado regido por estrictos códigos de conducta. Su experta mirada identifica con precisión la mentira, el egoísmo, la vanidad y la hipocresía que gastaban las mujeres de ese círculo para imponer un estatus marcado por el contenido de la cuenta corriente del marido.
Imagen clara y mordaz de un reducido grupo de familias que se disputa sin freno alguno el trono ampuloso desde el que imponer las modas y los caprichos. Una sociedad donde prima la apariencia, la voluptuosidad, la falsedad  pregonadas sin decoro en el escenario ampuloso de fiestas, bailes, comilonas y reuniones intrascendentes, útiles solo para presumir. Un universo ficticio creado con el propósito de gestionar el ocio y el aburrimiento. Un ambiente en el que resaltaba  Lily por su belleza.
Lily es una joven huérfana cuya escasa renta no le permite mezclarse  con una clase cuya puerta de entrada permanece estrictamente custodiada. Una mujer que se sabe bella y admirada por ello, “…era una figura capaz de detener incluso a un viajero suburbano que corriera para coger el último tren”, que maneja con destreza el arte de conversar especialmente útil en un círculo de convenciones hipócritas, que sabe analizar con frialdad y pulcritud su verdadera posición para concluir y admitir sin rubor que se la ha preparado para ser un adorno en dicho entorno. Sin embargo este conjunto de aptitudes se muestran del todo insuficientes para mantenerse en un círculo aristocrático que queda delimitado por la economía.
Incapaz de aprender a valorar lo verdadero sobre lo útil no se percata que no importará mucho que viva o no. Sufre de una insatisfacción crónica que la anima y condena, loca de deseo y esclava de ese afán, a establecer su sitio en la ansiada casa de la alegría.
Su independencia y su indecisión la condenan sin remedio. Desoye la llamada del corazón que le lleva a los brazos de Selden, honesto, enamorado, trabajador pero incapaz de involucrase en el mundo que quiere Lily y para colmo no puede darle un matrimonio conveniente para sus intereses. Y así va consumiendo etapas, bajando peldaños, aislándose y comprobando que hay un mundo real en el que ella no se siente capaz de sobrevivir.
Una escritora de clase que revive con ironía y una dosis generosa de mala leche, una sociedad frívola e insensible y aislada del mundo real. Una escritora que se recrea en el arabesco de relaciones intencionadas, que demuestra un conocimiento profundo de la élite social y que con un estilo que recuerda a Jane Austen es capaz de elaborar una historia atractiva e intrigante, con ratos deliciosos por sus descripciones florales, por su perspicacia espiritual y por la sonrisa lacia que provoca con su fina ironía, en la que la futilidad de una vida se convertirá en el eje de una tragedia.
Su experiencia personal le permite abandonarse a su intuición y a su imaginación dejando un tanto abandonadas las ideas. Se sumerge en su personaje, Lily, se funde en ella, para exponer con sinceridad explosiva, sus dudas, sus ansias, sus deseos y sus temores. Aspectos de una personalidad solitaria con los que  hilvana una narración pausada, lenta, concienzuda que delimita un espíritu indeciso, temeroso, obsesionado en conseguir un puesto allá donde no la admitirán jamás.
Si Lily, en manos de Wharton es la imagen de la introspección, incluso del análisis y la fría estrategia, Selden ocupa el lugar del espectador especialmente invitado para poner los puntos sobre las íes y denunciar la vacuidad de un entorno al que no le gustaría pertenecer bajo ningún aspecto.
Narración que se desarrolla  con precisión y elegancia obteniendo una continuidad perfecta que conduce inexorablemente a un final difícil de imaginar en primera instancia pero que conforme avanza la historia se va haciendo patente.
Otra inolvidable  creación de esta estupenda escritora.

 

Edith Wharton. Nació el 24 de enero de 1862 en Nueva York y murió en Saint Brice sous Foret, Francia, en 1937. Premio Pulitzer en 1921.
Otras obras .
Ethan Frome
Las costumbres del país
La edad de la inocencia
Viaje Nueva York
Los niños
Santuario
Madame de Treymes
La solterona
Francia combatiente
La renuncia

 

2 pensamientos en “La casa de la alegría. Edith Wharton

  1. Comentario repetitivo de la realidad a pesar de las etapas seculares. El mundo es una repetición permanente de sus costumbres. Un abrazo Dn Julián

  2. Julián, tus comentarios sobre los libros que vas leyendo no tienen precio. Te los deberían publicar en algún periódico. A mí me atrapan mucho más que cualquier reseña literaria que pueda leer en la prensa. Lamentablemente no tengo tiempo para leer todo lo que tú lees.

    Enhorabuena y, ¡gracias!

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