Los cinco y yo. Antonio Orejudo



Editorial: Tusquets Editores
Colección: Andanzas
Fecha: 2017
Páginas: 251
ISBN: 9788490664049

Orejudo también se sube al carro de moda como muchos otros, parece inevitable que quien más quien  menos todos contribuyen a lo que hoy se denomina “tendencia” y no se resiste a manifestar sus memorias o recuerdos, desde una infancia precozmente reflexiva, a través de lo que ha dado en llamarse una autoficción. Claro que para no aburrir al personal, pues habría tantas historias parecidas que poco aportarían, Orejudo que es un escritor hábil, amable, de verbo fácil se descalza con una fantasía infantil en la que él se incorpora a ratos para desarrollar la teoría de que su generación, la de los años sesenta, ha pasado desapercibida, se ha quedado entre dos aguas, que “ni chicha ni limoná” pues los años de la transición política (parece que no ha existido nada más en los últimos años) les cogió muy tiernos, no es que no pudieran decir nada es que estaban distraídos leyendo las historias de Los Cinco ( Enid Blyton) y ahora que parece que se vuelven a revolver las aguas cívicas (el llamado 15 M) les ha cogido mayores y sin ganas, con el culo bien acomodado en el sillón, vamos. ¡ Qué fácil es autojustificarse!
A través de la presentación de un libro sobre las aventuras de Los Cinco, la popular serie en su día escrita por Enid Blyton, Toni, un tanto atribulado por su dificultad para llegar a ser el escritor que quiere ser pero también apesadumbrado por que su carrera como profesor tampoco es lo que él se había imaginado, rememora sus felices años de infancia crecidos en grupo con Los Cinco. A partir de esa idea genera una ficción inteligente y dinámica en la que el propio autor se integra en la pandilla de detectives infantiles hasta el punto de que en ocasiones resulta complicado distinguir realidad de imaginación.
Utiliza ese disparate que se genera entre la parte autobiográfica alimentada  de hechos reales, considerando como tales a los recuerdos, y la fantasía que forma el espectro de ideales, de deseos fruto de la típica turbulenta imaginación infantil, simbolizada con las aventuras de los críos, como una pantalla para hacer desfilar por ella a todo el mundo que le rodeaba y cuestionar el papel que adoptó su generación. Una crítica hecha desde el desenfado, con un humor sencillo pero eficaz con el que se diluye el reproche pero que le otorga una gran libertad para expresarse para ir introduciendo cómodamente continuas reflexiones acerca de su época al tiempo que le proporciona al lector un instrumento de gran variabilidad con lo que le obliga a estar muy atento para saber en que parte del campo se encuentra si en la verdadera o en la ficticia.
Incluye una pequeña  crónica de las variaciones que han acompañado al paso del tiempo, cambios educativos, aparición de nuevos cánones familiares, el llamado embeleso de una población subida a un carro desconocido capaz de transportarlo por las oportunidades que daba una libertad insospechada y por tanto de difícil comprensión y manejo. Y aprovechando que pasaba por aquí no me contengo y me distraigo provocando con mis opiniones sobre el estado de la narrativa actual e incluso menospreciar  la novela policíaca, en un “vaya me ha salido la vena de profesor universitario”.
El profesor no se encuentra en sus mejores horas anímicas y sugiere una visión bastante derrotista derivada de una obsesión negativa ante lo que define como el fracaso de una generación fruto de una mediocridad general lo que, sin saber si es el objetivo perseguido por el autor, recubre la historia de una capa de tristeza en cierta forma cabreante.
Finalizada la lectura queda un regusto amargo, cierto decaimiento pero sobre todo una duda que golpea y machaca las neuronas dispuestas a no aceptar cualquier teoría si no se sostiene de forma mínimamente objetiva. Porque ¿realmente esa generación que parece liderar el autor ha sido tan aséptica?, ¿de verdad que no ha aportado nada con el paso del tiempo?, ¿no será que hay un espacio bastante grande entre la dura realidad y los quiméricos sueños e ideales del autor?, ¿de verdad que con la transición política de las años 70 se acabó todo?, ¡coño que fácil! Resulta difícil de creer y más aceptarlo.
Sin embargo hay que reconocer que el autor tiene la habilidad de transformar tanta cavilación social, ese análisis un tanto agrio y duro del pasado, en un interesante relato de entretenimiento pues con su peculiar sentido del humor sabe diluir el aburrimiento y con una trama sorprendente da motivos para continuar en la lectura que se hace bastante liviana al socaire de un estupendo manejo del lenguaje. Un revuelto de memorias personales con crítica al “paraíso” que nos ha tocado vivir mediante una  ficción a ratos entretenida donde se enfrentan sin un resultado claro los momentos ensayísticos con una narración vivaz, amable y distendida.

Antonio Orejudo nació en Madrid en 1963. Licenciado den Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid. Doctorado  por la universidad de Nueva York. Allí en Estados Unidos ejerció de profesor durante varios años. Fue investigador en la universidad de Amsterdam. Actualmente ostenta la cátedra de Literatura española en la universidad de Almería. Ejerce como crítico literario en diversos medios de comunicación. Escritor de novela y ensayista.
Otras obras
Fabulosas narraciones por historias
Ventajas de viajar en tren
Reconstrucción
Un momento de descanso
Epístolas familiares
Cartas de batalla
La nave

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s