Una primavera de perros. Antonio Manzini


Título original: Non è stagione
Traducción: Regona López y Julia Osuna
Editorial: Salamandra
Colección: Novela Negra
Fecha: 2016
páginas: 288
ISBN: 9788416237142

Antonio Manzini nos sitúa en el repetitivo escenario de tantas novelas negras o policíacas, donde el personaje fundamental resulta ser un policía más o menos excepcional, con  problemas no solo particulares sino también con la dinámica oficial de la policía, que mantiene unas relaciones especiales con sus subordinados a pesar de llevar escasos meses en su nuevo destino e invariablemente con un pasado trágico que lastra su mente y su estado de ánimo pero que paradójicamente no le supone traba  alguna para que, con el uso de una lógica investigadora serena y eficaz, resuelva, no sin problemas personales, el caso en cuestión.
Rocco Schiavone, subjefe de policía, trata de digerir el traslado forzoso que ha sufrido, como castigo a su rebelde actitud, a una pequeña localidad del norte de Italia lo que unido a un clima tan diferente a
l de su añorada Roma no hace otra cosa que incrementar su desasosiego y mal humor para completar y adornar  un carácter ya de por sí amargado y reticente a cumplir con las normas más ordinarias y convencionales del cuerpo de policía. Con esta perspectiva se ve obligado, muy a su pesar, a aceptar, en apariencia, la investigación de lo que en principio no pasa de ser un mero accidente de circulación de  una destartalada  furgoneta que circulaba con matrícula falsa en el que han perecido dos personas.
Poco después se da el aviso de la desaparición de la hija de una de las familias más ricas de la región que inexplicablemente se opone a que la policía tome cartas en el asunto. Pero este sí que supone un estímulo mayor que el porro de marihuana que se desayuna todos los días  para ponerse en marcha; ahora sí, Rocco  sin pensarlo dos veces empezará, con energía y una motivación desconocida, una carrera frenética junto con sus hombres para encontrarla y evitar una gran tragedia. El estudio de las primeras  pesquisas  pronto pone de manifiesto que ambos sucesos tienen que estar ligados de alguna forma, le abrirán los ojos y comprobará que los procedimientos mafiosos también se dan en las ciudades pequeñas.
En sus aspectos ambientales y su forma de proceder recuerda sin reservas al comisario Montalbano de Camilleri pues incluso el elenco de ayudantes tiene una distribución acorde con aquella ya que junto a  los más brillantes y eficaces se asocian  los más cortos del lugar que serán el objetivo de las bromas de sus compañeros.
Tampoco es novedoso el subterfugio de utilizar unos profundos diálogos con su difunta esposa en los que se denota que mientras ella ya está lista para abandonar la acción  él se muestra reticente e incapaz de olvidarla, de romper una dependencia que no aporta gran cosa salvo la débil excusa para que el escritor deambule por una mente policial un tanto disparatada.
Manzini utiliza un estilo cuidado y ágil que se superpone a una trama policial muy asequible y poco dramática que si bien consigue mantener el interés mediante la lógica investigadora no alcanza para originar una intriga capaz de adueñarse del desarrollo de la historia. Sin embargo manifiesta una grata soltura para construir un relato
muy vivo y de clara connotación teatral no solo por el lenguaje utilizado sino por la creación de unos personajes muy cercanos que conectan con sabiduría y habilidad con el público.
Aunque cualquier mente mínimamente despierta o conocedora de la novela policial adivinará sin grandes esfuerzos el desenlace de un relato  bastante convencional, el autor se las compone con acierto y destreza para deslizar una subtrama ajena al caso que tiene ocupado al subjefe Schiavone con la que finalmente evitará la finalización de la  historia de su vida y milagros y abrirá  una puerta mucho más sorprendente para dar paso a una nueva entrega de sus vicisitudes.
Por lo tanto, aunque como novela policial no aporta cosas nuevas ni sorprendentes ni siquiera una originalidad que pueda distinguirla de otras muchas, gracias a su prosa limpia y cuidada y a, si se me permite, su conectabilidad con el lector , toda ella constituye una lectura ágil, relajante y entretenida.

Antonio Manzini nació en Roma, Italia, el siete de agosto de 1964. Ha sido más conocido  como actor y director de cine y teatro pues  hasta el año 2005 no se decidió por la escritura empezando a publicar novela negra aunque también se le conocen diferentes relatos.
Otras obras:
Sol de mayo
La costilla de Adán
Pista negra

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