Más allá del invierno. Isabel Allende



Título original: Más allá del invierno
Editorial: Plaza & Janés
Colección: Exitos
Fecha: 2017
páginas: 352
ISBN: 9788401019760

Ya digo de entrada que este libro me parece uno más de los muchos que se han escrito sobre esa edad tardía, digamos de aquellos que han saltado la cota de los sesenta o sesenta y cinco años, en la que aparecen sin hacer ruido pero con insistencia las dudas, la inquietud, los temores ante un camino que queda por recorrer que no se antoja fácil y que evidentemente empieza a resultar corto, en el que ya se vislumbra la meta, una meta poco apetecible, la verdad. Una edad en la que ya se han perdido las ilusiones románticas donde el físico se queja, allí donde, parafraseando el título del libro, ha llegado el invierno al corazón para acomodarse en la mesa camilla y vivir más cercano a los recuerdos que dispuestos a disfrutar del futuro. Isabel Allende se rebela, como tantos otros, contra esta actitud y predica que hay un verano lleno de posibilidades que estimulan la mente y el espíritu; no hay que tirar la toalla ante una serie de dificultades que se pueden superar con buen ánimo y predisposición. A pesar de esa falta de originalidad, la autora aprovecha perfectamente su sabiduría a la hora de manejar la pluma para plasmar una historia entretenida y agradable de leer.
Richard, profesor universitario, vive solo y aislado en su hogar, atribulado por un trágico pasado que le tuvo enganchado al alcohol hasta que la enseñanza lo rescató. Lucía, chilena, periodista y escritora está renaciendo a la vida, tras un fracaso matrimonial y la superación de una dura enfermedad, con un contrato de seis meses en la universidad de Nueva York. Richard le ha alquilado los bajos de su casa y se mantiene a una distancia fría y calculada para atenuar los intentos de intimar que muestra Lucía. Pero todo cambia con suma facilidad, un día durante una tempestad de nieve el coche de Evelyn patina en el hielo y alcanza al de Richard. Evelyn joven guatemalteca, emigrante y sin papeles pide ayuda desesperada pues sin saber cómo aparece el cadáver de una mujer en el maletero. Lucía consigue movilizar a Richard y todos ellos deciden, paradógicamente, hacer desaparecer el cadáver en cuestión para lo que necesitarán hacer un importante y sorprendente recorrido por las carreteras del estado.
De esta manera tan facilona y dulzona lo que podría haber añadido un aspecto interesante a la narración, dando un impulso a la intrigar y ejercer presión al posible interés que suscita la inexplicable aparición de un cadáver y la todavía más sorprendente decisión de hacerlo desaparecer se queda en una simple excusa para acercar a esos dos seres que se buscan enconadamente sin ser conscientes cuando no reluctantes a algo tan natural como es el amor. Algo que se intenta vestir de la máxima naturalidad a pesar de que cuando se llega ya a una cierta edad lo más natural es preguntarse ¿ a dónde voy yo si ya se me ha pasado el pescado?
La autora sigue la línea de las últimas publicaciones donde parece confirmar que ha dejado de lado aquella literatura revestida de misticismo entorno a un mundo mágico que la aupó a ser uno de los referentes de la escritura en lengua castellana. Ha cambiado la originalidad y profundidad de sus textos por una narrativa mucho más liviana glosando temas más que conocidos y ampliamente tratados de la vida rutinaria sin aportar nuevos puntos de vista que pudieran enriquecerlos. No por eso deja de cumplir con nota pues la experiencia y calidad que exhibe son fruto profundo de un trabajo bien hecho a lo largo de toda una vida.
El hecho de que siempre haya un verano que renueve nuestro ánimo para encarar con fuerza y altivez el futuro no sea un argumento suficiente lo salva con elegancia rellenándolo con las vidas pasadas de sus personajes. Así de la mano de Lucía se recuerdan las atrocidades del régimen autoritario y criminal del Chile de Pinochet y las penas sufridas para sobrevivir a una dura enfermedad y a un matrimonio apagado. Con Richard viviremos la tragedia que sufrirá en Brasil víctima del alcohol y las drogas con su mujer y su hijita para explicar su aislamiento actual en el mundo académico de la universidad de Nueva York. Y con Evelyn sabremos de la extrema miseria del pueblo guatemalteco, de la barbarie y atrocidad de las maras, la emigración a Estados Unidos mediante un espeluznante viaje a través de México y la anómala y peligrosa situación de vivir sin papeles en un país extranjero.
Así esta escritora prolífica y versátil evoluciona hacia la comodidad para construir obras más superficiales  que aligeran el espíritu y se dejan de profundidades consiguiendo unas lecturas que ni fu ni fa pero, en el fondo,  agradables, fáciles de leer y entretenidas.

Isabel Allende. Nació el dos de agosto de 1942 en Lima (Perú). Nacionalidad chilena y actualmente de Estados Unidos. Periodista en Chile, Venezuela y Bolivia. Reside en Estados Unidos donde ha trabajado en la ONU para la Fao. Es miembro de la Academia de las Artes y las Letras de Estados Unidos y Premio Nacional de Literatura de Chile.

Otras obras:

La casa de los espíritus
El juego de Ripper
Eva Luna
El cuaderno de Maya
La isla bajo el mar
La suma de los días
Inés del alma mía
El país inventado
Retrato en sepia
Hija de la fortuna
Cuentos de Eva Luna
Paula
De amor y de sombra
El  amante japonés

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