Sueño de trenes. Denis Johnson


Sueños de trenesTítulo original: Train dreams. A novella
Editorial: Random House
Traducción: Javier Pardo Perales
páginas: 144
Fecha: 2015
ISBN: 9788439729761

El continuo bombardeo al que somos sometidos por los medios de comunicación para los que cualquier suceso ya sea mundial o vecinal se ha convertido un acontecimiento, no importa que  sea pólítico, deportivo o social ni que  sea una tragedia humana o una gala social, hace que nos sintamos en un escenario donde se proyecta ininterrumpidamente un espectáculo sin percibir que la vida, la nuestra, la que interesa  pasa sin darnos cuenta a la vez que no somos conscientes de lo intrascendente de nuestro transito por el mundo que respiramos o, como dirían otros, por este circo. Hay libros que hablan de esas vidas sencillas que parecen condenadas a la intrascendencia para sacarlas del anonimato y darles el protagonismo que se merecen. De constituir una especie de parábola en la que se postula que para la gran mayoría, silenciosa o no, la vida no es precisamente el espectáculo que nos quieren meter por las narices. Quizá por eso Denis Johnson se va a las antípodas para narrar como transcurrió la vida de Robert Grainer entre 1890 y 1960 un camino de aceptación del destino sin rencores y quizá sin esperanza.
Aparece Robert, obrero o jornalero o pionero que dirían los más pretenciosos, en los bosques cerca de la frontera canadiense talando árboles para la construcción del ferrocarril cuyo paso por aquellos valles tan preciosos como incomunicados conectará a las gentes con un mundo desconocido capaz de llevarles alegrías y estímulos que llegaran en forma de progreso. Unido a la naturaleza en las alegrías pero también en las penas comprueba con un atolondramiento cervical cómo un incendio forestal ha arrasado el valle en el que disfrutaba de su único tesoro:  media hectárea de terreno donde había construido una cabaña en la que vivía con su mujer y su hija rodeado de un paisaje inenarrable. No pudo recuperar nada, el fuego se lo llevó todo incluido a sus dos mujeres así como cualquier tipo de esperanza y de cualquier objetivo por el que luchar. Con semejante telón de fondo arrasado por el fuego pasará su vida sencillamente en su parcela con una carreta y dos caballos. Así transcurrirá su existencia, evidentemente sin alegría pero tampoco hay una queja o expresión de pesar sino como expresión estoica de aceptación del destino que le ha tocado vivir.
La narración transcurre a un ritmo sostenido que resulta algo monótono, se acompaña de una prosa un tanto rígida y de una descriptiva sencilla y cuidadosa  a la vez que poco estimulante. Probablemente ese ambiente monocorde y monótono que se implanta en la novela justifica la ausencia de cualquier tipo de sorpresa, de la falta de alternativas, de la inexistencia de cambios puesto que la idea básica consiste en adaptar la existencia de la persona al paso de los días de una forma resignada, la aceptación de una vida solitaria sin alicientes por un hombre triste que ha encajado los infortunios de la diosa fortuna resignado ante lo inevitable y bastante aséptico ante el entorno social del que se aísla sin aspavientos.
Con estas bases se consigue un relato frío, distante y desapasionado en el que se echa en falta las emociones y los sentimientos, lo que, junto con la ausencia de una mínima sensibilidad, impide conectar con el lector, que no se ve inmerso en los episodios tanto los trágicos que sufre Robert como los grandes acontecimientos históricos de la época. Que siente cierto fiasco al no poder pisar los paisajes narrados o sentir algo más cercano el dolor de la tragedia, que no puede, en fin,  compartir la desesperanza de un hombre abatido que solo sabe continuar por el espíritu de resignación que le ha rodeado siempre. La vida de un hombre como tantos otros, como la mayoría de los que no dejarán huella pero también de los que no se deja arrollar por la tribu ni disolverse en la masa.
Así la lectura se balancea constantemente como un péndulo infinito entre lo aburrido y decepcionante y lo extraordinario de una vida tan triste como excelsa, tan lejos del mundanal ruido como cerca de la tierra, de la tierra que le robó lo único que quería, tan unido al recuerdo como ausente del mundo, tan ensimismado que no solo vivió solo sino que quedó muerto en su cabaña el otoño y el invierno sin que nadie lo echara en falta. Un hombre solitario, hombre sin futuro, hombre enterrado en vida, mas que desdichado carente de propósito alguno y siempre discreto, incapaz de transmitir sus sentimientos porque su forma de ser se lo impide poniendo especial cuidado en no traspasar los límites de la sencillez de la naturaleza, porque cualquier exceso traiciona la intención.
Queda lejos de otras novelas que han narrado el paso por este paraíso  de personajes que viven alejados del tumulto muy centrados en su propia existencia, sin hacer ruido ni ostentación. Durante su lectura, en algún momento, me ha venido a la cabeza el extraordinario “Stoner” de John Williams lo que indudablemente me ha inducido a echar en falta tantas cosas de la historia de Robert Grainer. Una obra que ha perdido la ocasión de ser perturbadora, de producir sensaciones escondidas, de iluminar ambientes  que permanecen a media luz cuando no en completa obscuridad, de reflexionar, en suma, sobre la realidad del paso por este mundo.
Lectura sencilla, aburridota que termina por cansar y  ansiar la terminación de la misma.Historia que deja bastante indiferente porque al comparar las expectativas creadas, sin saber muy bien por qué, con los logros reales queda un importante vacío que nos hace  concluir con benevolencia que la conducta humana encierra una complejidad que supera las apariencias y las expectativas.

Denis Johnson. Nació el uno de julio de 1949 en Munich, Alemania. Se graduó en Bellas Artes en la universidad de Iowa. Ejerció como catedrático de escritura creativa en la Texas University durante el curso 2006/2007. Dramaturgo y ensayista. En 2007 ganó el National Book Award con la novela El árbol de humo.

Otras obras

El árbol de humodenis-johnson
Hijo de Jesús
Acidente durante el autostop
Angeles derrotados
Libre bajo fianza
Que nadie se mueva

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