El día de mañana. Ignacio Martínez de Pisón


portada 01

 

Editorial: Seix Barral
Colección: Biblioteca Breve
Fecha: 2011
páginas: 384
ISBN: 9788432214042

 

Barcelona, final de los años sesenta del siglo pasado, una época de inquietud por la situación política, se barruntaba que el franquismo se debilitaba y los movimientos de protesta, que hasta entonces habían permanecido ocultos, empezaban a ser más notorios. Fueron los jóvenes, los  estudiantes, los comunistas y algún otro los que iniciaron  las escaramuzas públicas que hicieron patentes los  primeros signos de presión contra el régimen. Sin embargo, aunque este es el marco en el que se desarrolla, no es esta una novela política ni trata del franquismo, el autor  simplemente cuenta la historia de Justo Gil, la biografía de un fracaso. Pero la  cuenta de una forma que revela muchas cosas más, cómo era el ambiente de aquellos años, la sociedad y los cambios que pedía, el submundo franquista en la forma de la brigada social de la policía, en fín, un cúmulo de historias que la llenan de interés.

Justo Gil es un emigrante aragonés que se presenta en Barcelona con su madre afectada  por una lesión cerebral que no tiene solución. Eso es todo, no tiene nada, ni trabajo ni hogar ni na pero que no por ello flaqueará en su afán de labrarse un futuro al precio que sea y que en su ansia de dar con la  solución a su problema y auspiciado por un carácter ambicioso e incansable se meterá en cualquier trabajo o negocio que le salga, y si no sale tiene imaginación sobrada para inventarlo. Esa disposición sin calma, sin freno le llevará a cometer equivocaciones que propiciarán negocios cada vez menos recomendables adentrándose en una senda que le arrastrará a la soledad y la degradación. Acabará como chivato de la policía, de la brigada Social o policía política donde se verá presionado para delatar a todo su círculo de amistades por cuatro perras.
Con un argumento tan claro la novela se construye a través de doce narradores que cuentan su vida en la época en que estuvieron relacionados con Justo, así poco a poco, con los recuerdos y decepciones de cada uno de ellos se va dibujando la personalidad de Justo. El autor demuestra una buena dosis de habilidad e ingenio  para construir una novela llena de ternura y de vidas diferentes. Evita, especialmente, despistarse de su tema principal utilizando el recurso de acudir a la represión franquista que se ejercía contra todo aquel que se saliera de lo permitido sino que elabora un conjunto de narraciones entremezcladas con lo que   desdramatiza  la historia de Justo a la vez que dosifica el nivel de intriga. Fruto de ese buen hacer el lector  centra la atención en cada uno de los protagonistas de esos relatos y como colofón obtiene  una visión bastante acertada  de la época, un cuadro del ambiente  de los años previos a la muerte del dictador y también  una reseña  de cuáles eran los movimientos de una sociedad que iba buscando algo más, una evolución que necesitaba romper las restricciones que se le imponían para conseguir sus objetivos.
El relato de cada uno de los narradores llega al lector de forma individualizada porque  tienen fuerza suficiente para absorber su atención hasta que ineludiblemente aparece  Justo y sus correrías y se enlaza con el tema principal. Por lo tanto la vida de Justo está muy bien arropada  por tantos personajes y tantas vidas que parece que existen diferentes argumentos y diferentes objetivos en la novela. ¿Solo queremos saber sobre Justo? O nos interesa la vida de Carme, huérfana, que no cejará en su empeño de no ser una carga para sus tíos. ¿ Nos sorprende el comportamiento de Mateos, el policía, duro e inmoral en su trabajo pero también humano como todos cuando corteja a la que será su mujer? Y así con doce historias que generan la curiosidad  para saber como va cayendo Justo, pero también en que queda la historia de tal o cual personaje. Aliciente que se hace más intenso por la habilidad del autor al ir desgranado las vidas de cada uno de ellos de forma intermitente y salteada como forma o artimaña de mantener las ganas de seguir.
Lenguaje correcto y sin estridencias, sin adornos innecesarios ni dificultad alguna, lo que junto con una prosa profunda y versátil y la agilidad demostrada  dan lugar a una novela agradable y reflexiva, otra más que se une a la que ya constituye una trayectoria de este autor más que interesante.
¿Por qué me parece recomendable? pues porque resulta interesante todo lo que se puede leer e imaginar acerca de la evolución de la sociedad española y también porque es entretenida al tener tantos puntos a los que prestar atención no solo por sus personajes sino también por construir historias tan diferentes y porque  a mí me ha hecho reflexionar al pertenecer a una generación que vivió en aquellos momentos y que ha conocido todos los cambios habidos y, finalmente,  porque que no deja de sorprenderme la ligereza o debilidad mental que se ha introducido en nuestras mentes, porque… cuando ahora se habla de libertad ¿realmente sabemos lo que es libertad?.

Ignacio Martínez de Pisón. Nació en Zaragoza en 1960. se licenció en Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza y en Filología Italiana en la de Barcelona.

Otras obras:
Carreteras secundariasmartínez de pisón 02. jpg
El fin de los buenos tiempos
El tiempo de las mujeres
Enterrar a los muertos
Dientes de leche
Partes de guerra
La buena reputación


 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s